Se acerca San Valentín, y qué mejor momento para reflexionar sobre el amor…
Muchos mitos y curiosidades rodean esta fecha tan singular. Rechazado por muchos y deseado por muchos otros, el día de San Valentín es un día donde es imposible no hablar de amor.
Y como el amor, subjetivo, también la celebración resulta diferente por dispares culturas en unos u otros países. En Verona, por ejemplo, cuidad de Romeo y Julieta, personajes creados por Shakespeare, los habitantes de la ciudad escriben cartas de amor a Julieta cada año por San Valentín.
Para explicar el amor, muchos autores se han atrevido a exponer teorías psicológicas y sociológicas. Quizás aquella con más difusión y reconocimiento sea la que explicamos a continuación.
El psicólogo norteamericano Robert J. Sternberg definió y explicó el amor en función de una teoría triárquica, donde tres componentes se interrelacionaban entre sí.
Los tres componentes que se combinan de un modo triangular son:
- La intimidad, entendida como el afecto que surge hacia la otra persona, el sentimiento de cercanía, ese vínculo afectivo que implica dar y recibir, compartir.
- La pasión, que surge como fruto del deseo sexual que se experimenta acompañado de una excitación tanto física como psicológica.
- El compromiso, que se relaciona con la intención de mantener la relación en el tiempo, de avanzar juntos.
Cuando se dan los tres componentes dentro de una pareja nos encontramos con lo que conocemos como el amor perfecto.
No obstante, el amor se vive y experimenta de forma individual y subjetiva. De hecho, sería difícil encontrar una definición para el amor que nos contentara a todos. A lo largo de la historia el amor ha sido entendido de diversas maneras, incluso como un estado locura y enajenación…
Biológicamente, el enamoramiento produce cambios en los organismos y alteraciones en diferentes neurotransmisores y hormonas. Se activan zonas del hipotálamo y del núcleo caudado, relacionado con el sistema de recompensa cerebral. Feniletilamina, serotonina, dopamina, norepinefrina, oxitocina, y estrógenos, varían sus niveles en el proceso de enamoramiento.
Además de los factores biológicos, es fundamental tener en consideración patrones psicológicos de tipo conductual, cognitivo y emocional implicados en el proceso.
Definir el amor, el enamoramiento, y por extensión las relaciones de pareja no es una cuestión baladí.
La festividad de San Valentín pone en entredicho las preferencias individuales al respecto de dicha celebración, pues hay quien es partidario de exaltar el amor cada día sin excepción y aquellos que opinan que hacer una velada especial puede resultar maravilloso. Tema de debate y discusión privado y público por excelencia cuando se acerca esta fecha.
Actualmente existe una creciente tendencia a defender la soltería, cuestión que parecía impensable hace unos años, donde la vida en pareja y el matrimonio con o sin amor, era lo que por definición correspondía. Son muchos los que defienden las ventajas de no tener pareja, y es estupendo poder decidir y que sea una elección personal y no una decisión impuesta ni autoimpuesta, no obstante, el amor está en todas partes.
Love is in the air
¡El amor está en el aire!
María Hernández Maestro. Psicóloga

